Sáhara: Por primera vez, Washington involucra al MSP ante las excentricidades del Polisario
Un verdadero giro diplomático acaba de producirse en Nueva York

El Representante Permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, junto al primer secretario, Hach Ahmed Barikalla, acompañado por los destacados miembros de la Comisión Política, Hadja Baboit y Mohamed Lamine Ennafaa, así como por Mohamed Cherif, responsable de Relaciones Internacionales
La Administración estadounidense ha acogido por primera vez a una delegación del Movimiento Saharauis por la Paz (MSP) para asociarlo a los esfuerzos de resolución del conflicto del Sáhara.
Al abrir sus puertas a esta alternativa política, Washington envía una señal clara y directa al Frente Polisario, acusado de prolongar deliberadamente las negociaciones.
La delegación del MSP, encabezada por su primer secretario Hach Ahmed Barikalla (acompañado por Hadja Baboit, Mohamed Lamine Ennafaa y Mohamed Cherif, responsable de relaciones internacionales), fue recibida por el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz. Este último oficializó este histórico encuentro en la red social X:
“Hay voces saharauis que están comprometidas con la paz, el compromiso y una solución duradera; el mundo debe escucharlas”.

Intervención de Hach Ahmed Bericalla primer secretario del Movimiento Saharauis por la Paz (MSP) durante la Cuarta Comisión de la Organización de las Naciones Unidas – PHOTO/ATALAYAR
El fin del mito del “representante único”
Al prestar atención a este movimiento, todavía poco mediático, la diplomacia estadounidense rompe el monopolio de la representatividad que hasta ahora se arrogaba el Polisario.
Este paso pone fin a las pretensiones del grupo armado de Tinduf, que se autoproclama “representante único” de las poblaciones saharauis, demostrando que existen otras voces igualmente creíbles, portadoras de una visión radicalmente diferente.
Ante el diplomático estadounidense, la delegación del MSP presentó su hoja de ruta para poner fin a este conflicto, al que califica de simple reliquia de la guerra fría. El movimiento abogó por:
- Un compromiso pragmático: una solución “sin vencedores ni vencidos”.
- La dignidad de las poblaciones: garantizar el regreso de los saharauis a su tierra.
- La preservación de los derechos: proteger los intereses de los habitantes originarios del territorio.
Esta posición moderada resulta particularmente cercana al enfoque de Marruecos, que ya ha abierto la vía para el regreso de las poblaciones de los campamentos de Tinduf. Un memorando que detalla esta visión global fue entregado oficialmente a Mike Waltz.

El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, en Washington con Mike Waltz, asesor de Seguridad Nacional del presidente de Estados Unidos – PHOTO/X/@@Marocdiplo_ES
Una fuerte señal de la Administración estadounidense
Esta reunión estratégica se produce en un momento en que Washington busca activamente reactivar el proceso político, estancado desde la última ronda de negociaciones en febrero. La Administración estadounidense envía así una advertencia clara al Polisario, que sigue obstruyendo el proceso al insistir en reivindicaciones obsoletas.
Una actitud tanto más estéril cuanto que el emisario de la ONU, Staffan de Mistura, ha instado abiertamente al Polisario a hacer concesiones para aprovechar esta oportunidad histórica.
Al recibir a un movimiento competidor, moderado y decididamente orientado hacia el futuro, Washington cuestiona ahora de forma ostensible la legitimidad exclusiva del Polisario y redefine las cartas de la diplomacia regional.



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