España, Marruecos y el Sáhara: el dúo tóxico del periodismo

Movimiento saharauis por la paz es

El Reino de Marruecos va a patrocinar una segunda cátedra en una universidad pública española, la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona. La noticia, en sí misma, es un hecho noticioso. Lo revelador, sin embargo, fue cómo se contó.

De forma sospechosamente coordinada, dos periódicos digitales, El Confidencial y El Independiente, publicaron la información casi al unísono, con el mismo titular llamativo y la misma fotografía. Hace apenas unas semanas, el mismo dúo ya empleó esta táctica con otra noticia: la imagen del presidente Pedro Sánchez con el líder del Movimiento Saharaui por la Paz (MSP) en el Consejo de la Internacional Socialista en Malta, replicada con idéntico titular y propósito.

¿Casualidad? En el mundo del periodismo, donde la exclusiva es moneda de cambio, esta duplicación perfecta no es un ritual inocente. Es la marca de un trabajo coordinado entre dos periodistas que han convertido la relación con Marruecos en su campo de batalla personal: Ignacio Cembrero y Francisco Carrión.

Para ellos, iniciativas como esta cátedra no son un puente, sino la avanzadilla de una invasión calculada. En su relato, cualquier acercamiento con el Reino Alauita no es fruto de una diplomacia normal, sino el síntoma de una estrategia de infiltración. Es como si, en su imaginario, el espíritu de Tariq ibn Ziyad hubiera renacido para una colonización silenciosa del siglo XXI. Esta visión paranoica es el primer pilar de su cruzada.

El segundo pilar se sustenta en una especulación política absurda: venden la idea de que un hipotético gobierno del PP y Vox tensaría de forma inevitable las relaciones con Rabat y alteraría la política española sobre el Sáhara. Presentan estos cálculos fantasiosos como análisis, ignorando que la relación con Marruecos es una política de Estado marcada por intereses estratégicos que cualquier gobierno debe gestionar con pragmatismo. Su alarmismo solo busca alimentar un relato de confrontación perpetua.

Su táctica de intoxicación es sencilla y efectiva: intercambian papeles y reciclan argumentos conforme a un guion preconcebido. Han perfeccionado el arte de la desinformación coordinada, especialmente en su campaña contra cualquier alternativa de paz en el Sáhara.

Su objetivo favorito es el Movimiento Saharaui por la Paz (MSP), al que sistemáticamente desacreditan. Cuando Cembrero lanza el cliché de que el MSP es «una pantalla de los servicios marroquíes», Carrión lo amplifica con un tono similar, o viceversa. Esta eco-cámara mediática crea la ilusión de un «consenso», cuando en realidad es solo el mismo prejuicio circulando en bucle.

Lo rebajan como un grupo irrelevante, pero paradójicamente le dedican una atención obsesiva, confirmando que lo que les interesa no es informar, sino intoxicar. Acto seguido, y como parte integral del mismo guion, se quejan y se erigen en víctimas de acusaciones injustas, buscando recabar simpatía y enmascarar la agresividad de su propia campaña. Es un ciclo premeditado: atacar, intoxicar y luego presentarse como mártires de la verdad.

Esta cobertura coordinada es la prueba definitiva de su agenda. No defienden los derechos saharauis; instrumentalizan su dolor para atacar a Marruecos, despreciando cualquier vía pacífica. Para este dúo, la paz en el Sáhara sería una derrota profesional, pues les arrebataría su principal arma retórica.

En conclusión, el excesivo rencor personal que alimenta al dúo Cembrero-Carrión hacia Marruecos –originado en la querella que acabó con la carrera del primero como corresponsal– les impide ejercer un periodismo objetivo. Su cobertura sobre el Sáhara no persigue informar ni contribuir a la paz, sino instrumentalizar el sufrimiento saharaui como arma de su particular venganza. Un periodismo que antepone el ajuste de cuentas y los prejuicios al rigor y al interés general resulta tóxico y estéril para el necesario debate sobre el Magreb, y pone en evidencia la escasa estatura de quienes presumen de ser expertos.

Comité del MSP para los medios de comunicación.
Madrid, 17 de diciembre de 2025.


Movimiento saharauis por la paz es

Publicar comentario